El Cine de Aquí

Revista especializada en los aspectos menos conocidos del cine español

La crítica de cine, entre los blogs y los medios


Carlos Carpallo Pericás

Cada día, infinidad de noticias pasan desapercibidas para la mayoría del público. Los medios mayoritarios argumentan que deben amoldarse a las demandas de la audiencia y que a ésta lo que le interesa es lo que le afecta, lo que conoce. En parte es cierto. En internet los criterios periodísticos siguen vigentes gracias a que un gran porcentaje de la población se siente representada en los blogs por personas semejantes a ellas que, ocupando el papel de periodistas, pueden llegar a ser tan conocidos como los profesionales. Pero, por otra parte, los valores de noticiabilidad están obsoletos, porque el porcentaje restante usa los blogs como una vía alternativa que les acerca a informaciones desconocidas.

La realidad del nuevo medio es ésta, no acepta normas absolutas. Cualquier criterio que se tenía por seguro es válido para unos y erróneo para otros. Las grandes masas han desaparecido y la sobreexplotación informativa obliga a personalizar el contenido, adaptándolo a pequeños y exigentes grupos. El periodismo cinematográfico también ha tenido que especializarse en profundidad y adaptarse a estas demandas. La interacción es el requisito principal. El público quiere formar parte del contenido.  Los medios digitales que no han sabido adaptarse ofrecen una relación primitiva que reside en el sistema de comentarios, pero no va más allá y el público no se conforma.

La interacción de los usuarios con los autores de los blogs es más profunda. El feedback es mucho mayor, ya que ambos roles forman parte activa en el debate generado tras la noticia, permitiendo una retroalimentación continua de la que carecen los medios. “En un blog es posible opinar sobre la crítica del autor o  debatir sobre la película en cuestión”, explica Diego Sánchez, usuario de Blogdecine.com que firma con el nombre de Dr. Indy. Una comunicación directa y sencilla entre el autor y el usuario es lo que distingue a los blogs, según Juan Luís Caviaro, redactor de este mismo sitio: “Se escribe de manera más informal como si estuvieras entre amigos”.

En algunos de ellos, incluso se crean comunidades que permiten que los usuarios se comuniquen con personas con sus mismas inquietudes, creando relaciones que no habrían existido de otra forma. Es casi una red social temática que gira en torno al cine. A veces, surgen amistades que luego se mantienen en la vida real, aunque existan otros usuarios que prefieren conservar una distancia que mantenga la formalidad. “Yo busco compartir mi afición favorita con otras personas sin preocuparnos por nada mas, pues no nos conocemos”, opina Diego Sánchez.

Los blogs siempre se mantienen a la vanguardia de la tecnología, atentos a todas las novedades que surgen para implementarlas en sus páginas. Ejemplo de ello es la herramienta respuestas de Weblogssl.com, empresa que aloja páginas como Blogdecine.com o Vidaextra.com (especializada en videojuegos). En esa sección, los usuarios pueden exponer sus propias informaciones aportando sus conocimientos y opiniones, así como hacer preguntas al resto de usuarios que den origen a un debate. E incluso, de vez en cuando, se crean eventos temáticos donde los autores u otros invitados responden a preguntas que lanza el público sobre un tema en concreto.

No todos los medios tradicionales están obsoletos. Los que se adaptan siguen vigentes porque tienen características propias de las que carecen los blogs. Poseen un aura de notoriedad que mantienen un público fiel y satisfecho. María Guerra, directora y presentadora del programa de cine La Script en la Ser, argumenta que los medios tradicionales, pese a los cambios, siguen siendo más leídos que los blogs: “Internet es un océano y los usuarios acaban recalando en los medios tradicionales”. Pero ante datos tan tranquilizadores hay otros más agoreros que demuestra que incluso los grandes pueden caer. Hoy en día la versatilidad es un don cotizado, “un profesional tiene que ser capaz de adaptarse a cualquier medio. Cambiar el tono no significa perder la personalidad”, como explica Tonio Alarcón, crítico de la revista Dirigido por, que aprovecha las características de su medio para distinguirse a través de sus referencias y de los exhaustivos reportajes: “La crítica escrita permite una reflexión más profunda, más incisiva”.

“Todos tenemos una opinión propia, respetable y tan válida como la de cualquier otro”, pero, según María Guerra, donde cobra sentido el título de periodista es en la información cinematográfica, tan en alza gracias a que internet permite conocer la última hora de próximos estrenos y proyectos aún por gestar (de ahí la popularidad de revistas como Variety, especializadas en exclusivas de cine). Para Guerra, solo los profesionales poseen la experiencia y el conocimiento para tratar la información correctamente, a parte del acceso a las fuentes conseguido gracias a un medio potente que les respalda: “Yo no soy una gran defensora del crítico profesional pero sí del informador profesional”.

Pero “no todos los críticos profesionales tienen el título de periodismo. De hecho, a veces la gente con otro tipo de estudios puede aportar ángulos muy interesantes respecto a la crítica”, argumenta Alarcón. Como él, la mayoría coincide al anotar qué hace falta para poder escribir una crítica: un gran conocimiento del cine, haber leído otras críticas y aportar un toque personal que te distinga de las otras. Al cuestionarse si un crítico necesita un título periodístico, Carlos Loureda, director del blog de ‘Fotogramas’ ‘Cine invisible’,  dándole la vuelta a la pregunta concluye: “no todos los periodistas sirven como críticos de cine, el título no asegura este estatus”.

Las voces de ambos medios coinciden en que no existe un verdadero conflicto entre blogs y medios, pues la coexistencia crea una diversidad de opiniones que resulta enriquecedora. Pero debido a la abundancia de escritores hace falta ser  selectivo, sobre todo en los blogs, dado que cualquiera puede tener uno. “La cuestión es encontrar voces interesantes, da igual el medio. Hay blogs con contenidos de calidad y señores anticuados en los periódicos de referencia que solo dicen si les gusta o no una película”, asegura Caviaro. Hoy en día, periódicos o revistas como ‘Fotogramas’ suelen respaldar y alojar varios blogs, acto que ejemplifica la tolerancia entre ambos o, al menos, que no se usa una táctica de ataque ante el choque.

Quizás la competencia llegue cuando el contenido digital se extienda aún más y los anunciantes puedan ofrecer un salario digno a los blogs más exitosos. Actualmente, el dinero marca la diferencia entre trabajar para un medio y hacerlo en un blog. “No conozco ningún blogger que pueda vivir de ello todavía”, afirma Carlos Loureda. Este condicionante afecta a ambos; el periodista vive de ello, por lo que dedica mucho más tiempo a escribir; los bloggers no tiene que dar cuentas a nadie, son libres de exponer cualquier  información o crítica comprometida, sin temor a quién afecte su opinión. “El crítico profesional tiende a repetir esquemas que coincidan con la línea editorial del medio en que publica. Creo que el toque “visceral y apasionado” de los blogueros ha constituido la base del éxito de muchos de ellos”, sentencia Loureda.

Los blogs están en proceso de normalización. Un ejemplo de ello puede encontrarse en los seguimientos de festivales de cine que realizan ‘Blogdecine.com’ y otros blogs populares, gracias a las acreditaciones que reciben, muestra de que se les toma en cuenta. Hace bien poco la situación no era la misma. En 2008,  les fue denegada la acreditación al festival de Sitges por no considerarles serios ni competentes. También se demuestra este proceso en la presencia, cada vez más numerosa, de las entrevistas a artistas y profesionales del cine que se relacionan con ellos para promocionar sus películas o simplemente para dar a conocer sus gustos y proyectos.

El cambio parece seguir esta línea. Muchos expertos anuncian el fin del papel, propiciado por los convulsos cambios que vive el periodismo. La crítica profesional puede convertirse en un elemento de marketing, como sugiere Caviaro o en una especie de equivalente light a los libros, como se aventura a imaginar Alarcón. Para Loureda el éxito está en la unión de los talentos y Guerra, por su parte, cree que el periodismo profesional seguirá vivo a través de canales de pago en internet. Pero el hiperespacio, con sus infinitos huecos, seguirá guardando uno para que cualquiera participe con libertad, para el que no le importen las condiciones, escribiendo y opinando sobre lo que le gusta que, al fin y al cabo,  es el motivo por el que todo el que escribe comenzó a ejercer.

El objetivo de la crítica

Poco a poco, la crítica ha ido renegando de su función como consejera. Más debido al  público que a la propia crítica, pues éste, gracias a la amplia información a la que tiene acceso, posee un bagaje mucho más amplio que le capacita para tomar las decisiones que antes relegaba en los expertos.

El público no cinéfilo, es decir la mayor parte de quienes acuden al cine, no ha cambiado. Siempre se ha guiado por sus gustos y por el rumor general que le llega a través de sus conocidos. El veredicto de la crítica sobre la cartelera no suele influirle. “Muchas películas que no recibieron buenas valoraciones han sido las más taquilleras de su momento, la crítica tiene poco efecto en la taquilla”, informa Juan Luís Caviaro, quien suele analizar los resultados de taquilla en la página blogdecine.com.

Los espectadores apasionados por el cine siguen buscando lecturas que amplíen o complementen el visionado de una película. Es lógico que sigan a los autores que más se acercan a sus gustos pero, hoy en día, no lo hacen por las mismas motivaciones de antaño. “Es difícil confiar en el criterio de algunas personas, además ninguna creación merece ser prejuzgada”, opina Mery Ballester, cinéfila y redactora de Fantasio, programa sobre cine de Radio Triana.

Pero la información y la crítica de cine tienen más adeptos que nunca, y muchos espectadores no cinéfilos se han pasado al otro bando. Esto lo demuestra el gran éxito que poseen los baremos públicos (Filmaffinity e Imdb) que, actualmente, complementan a los privados (Rottentomatoes o Metacritic), asemejándose en su contenido. Si la opinión de ambos sectores se junta y es negativa, su influencia llega a condicionar a una parte del público que puede variar los resultados de taquilla.

El cambio ha sido aceptado de buen grado por los expertos: “La crítica no debería servir para guiar al espectador al cine, tendría que abrir su perspectiva después de salir de la sala, ayudándole a reflexionar sobre lo visto”, aclara Tonio Alarcón, crítico de Dirigido por. Una opinión, aunque esté bien argumentada, no basta para constituir una buena crítica. Como cualquier otro texto de ensayo, debe aportar cierta originalidad y un conocimiento que enriquezcan al lector y así  cumplir con su función literaria.

Cine de autor, un terreno muy especializado

Carlos Loureda es el director y único redactor de Cineinvisible, un blog que está respaldado por ‘Fotogramas’, una de las revista más importantes del panorama español. Su cometido es tratar de acercar al espectador un cine desconocido y de difícil acceso. Dada la afluencia de blogs y revistas que abarcan todo tipo de críticas e informaciones, Loureda ha encontrado un espacio en el que hay poca competencia, que mantiene un público  constante y cuya área de acción conoce.

1-¿Qué dificultades tienen estas películas para llegar al mercado convencional?

Todas. El cine de autor en España está maltratado, apaleado y reducido a mínimos casi inexistentes. En contra de lo que pide el público, más variedad y riesgo en la cartelera, las distribuidoras se empeñan en alimentarnos a base de películas muy bajas en minerales y vitaminas.  Dado que no lo encuentra en los circuitos habituales, el público toma literalmente los festivales, lugares como Cineteca en Madrid, las web de VOD como Filmin o cualquier espacio que ofrezca algo más que lo que se encuentra en el top manta, una hora después, o en muchos casos, menos, de su estreno en cine.

2-En cierto modo, tratas de acercar el cine desconocido al público ¿Has tenido alguna queja de cinéfilos elitistas?

He tenido mucha suerte porque el cine es pasión ante todo y no ha habido ninguna queja de cinéfilos, mucha discusión, que es muy enriquecedora, y una relación genial con los lectores. A ver si sigue así, cruzo los dedos.

3-¿Qué haría falta para mejorar el acceso de este tipo de cine?

La distribución en España es conservadora, triste y previsible. Los resultados están a la vista: menos espectadores, menos cuota de mercado y el público expulsado a buscar en Internet lo que no tiene en las salas. Creo que, entre otras causas, una de las razones de la piratería en nuestro país es la distribución tan mediocre que tenemos, salvando algunas gloriosas excepciones, que también las hay. Cuando vemos en el país vecino, récord de espectadores desde 1966 (216 millones) y de cuota de mercado (más del 40%) dan ganas de llorar ¿Por qué ocurre esto en Francia? Por una diversidad apasionante en el cine, un riesgo continuo y un gobierno que cree que el cine es una industria y, también, cultura porque debe protegerse en ambos casos.   Se debe volver a pensar todo el circuito de distribución y exhibición español, empezando por un trabajo de educación de cultura cinematográfica entre los más jóvenes para crear el público del futuro. Distribuir más y mejor, cambiar los horarios ya adaptarlos a las nuevas formas de vida social… Bueno, en resumen, hay que cambiar casi todo y, ahora, es el momento ideal dado que el paso a la proyección digital ha abaratado de una manera impresionante los costes.

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4 pensamientos en “La crítica de cine, entre los blogs y los medios

  1. Has desmenuzado muy bien la tendencia. Pronto desaparecerán las fronteras on-off. Los nativos digitales apenas los diferencian. Ambas esferas se reafirman mutuamente. Ayer, por ejemplo, estuve en un evento sobre distribución comercial: a algunos asistentes les había conocido en los medios sociales y hemos reforzado el vínculo de forma personal; otras veces es en el sentido inverso.

    Sigue habiendo algunas reglas pero son de corte muy distinto: la generosidad (compartir conocimientos sin una compensación directa), la honestidad (por ejemplo, citar la fuente), la humildad (siempre va a interactuar alguien que sabe más) y deportividad (fair play)… en general ¡un ambiente bastante sano!

    Lo que sí cambian son algunos axiomas. El consumidor hoy tiene más criterio porque tiene que saber elegir qué medio consume y porque puede optar entre miles de ellos. Muchos críticos de medios tradicionales reconocidos ya se han puesto a la altura: la exigencia es mucho mayor. Entiendo que en el mundo de la crítica cinematográfica también estarán ocurriendo estos cambios.

    Gracias por la mención a mi blog y enhorabuena, ¡es un gran artículo!

    Un saludo,
    Alfonso Gadea

  2. Pingback: Bandas sonoras: la fusión de la música y la imagen « El Cine de Aquí

  3. sylarzzzz en dijo:

    Tengo un sitio (cinestrenos.netii.net) donde recomiendo y critico las mejores peliculas del momento, actualizando los datos todas las semanas. Pero necesito de tu opinión para seguir adelante. Tu comentario me da ánimo para continuar. Espero tus comentarios!

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